sábado, 16 de julio de 2011

En blanco y negro

De todas las posibilidades que tenemos para generar  trozos de nuestra vida en formato digital y papel, el blanco y negro siempre ha llamado la atención. Y aquí estoy, esperando un avión  cargado con pedazos en blanco y negro de una ciudad que me fascina. Uno nunca está satisfecho con el trabajo que hace, el perfeccionismo puede ser un duro compañero de trabajo, pero esta vez me ha salido bien. Algo que llevaba tiempo buscando, y la ciudad me lo ha brindado sin pedir nada a cambio.
¡¡Cómo odio esperar en un aeropuerto!!. Toda esa gente que va de arriba a abajo con media casa a cuestas y buscando un sitio donde sentirse, por unos días o semanas, una persona distinta. ¿Los sitios son hacen distintos?. Yo creo que no. Simplemente nos hacen llenar más nuestra memoria, pero se puede ser feliz en un sólo sitio, en una sola ciudad. 
No me he presentado, me llamo Alberto y estoy en esta ciudad de paso, por ahora. Espero que en unas semanas estaré de nuevo aquí, en el mismo sitio, pero esta vez para quedarme. Sí, sé que es un poco contradictorio con lo que acabo de decir, pero no busco un sitio distinto para sentirme bien, busco MI sitio. Y sé que es éste. Donde voy me espera una vida, pero no es la que quiero vivir, aunque lleve 10 años en ella. Las oportunidades se presentan en pocas ocasiones, así que aquí estoy: Sentado junto a una maleta, de camino a casa para abandonarla y empezar, o mejor dicho, seguir con lo que realmente quiero y necesito. 
Será un proceso doloroso, tengo que dejar demasiadas cosas, pero seguro que, como en los aeropuertos, luego agradeces viajar con poco equipaje. Hay cosas nuevas en todos los destinos, pero sé que después de mi vuelta aquí, no tendré otro destino mejor.
El vuelo que me lleva a abandonar mi hogar está a punto de salir.

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